Solo a veces te escribo,
y algunos ratos, incluso te veo,
y aunque no siempre te miro,
en todas partes te encuentro.
Como lluvia cayendo sobre mis ojos,
así es como escribo para ti,
unos días sí, y otros no.
Lo que mi anhelo alcanza para sentir.
En la inmensidad de mi Cielo,
mi corazón dibuja tu imagen a color,
unos ratos sí, y otros no.
Viviendo en nubes de algodón.
Y así como la lluvia cae sin permiso,
atrevida...
Y las nubes viajan sin pedirlo,
libres...
Mi alma vuela buscando en estrellas y sueños,
aquello que tú ya sabes qué;
anhelos.
© 2026 Roberto Arévalo López. Todos los derechos reservados.

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