Llama no es deseo ni ruego,
ni flama ni fuego.
Llama es reconocimiento, es sensación.
Tiene fuerza, es atracción.
La Llama es intensa, resplandece.
Es excepción.
Tiene reflejo, es espejo.
Llama tiene intuición, es Sueño.
Es revelación.
Pero también quema, y teme.
Es conflicto, la Llama hiere.
Llama es encaje, es frecuencia.
Es sincronicidad.
La Llama es dinámica,
también es identidad.
Llama es encuentro y distancia.
Es proximidad y lejanía.
Llama es propósito,
es transformación...
Es trascendencia.
Llama eres...
ESTE POEMA FORMA PARTE DE UNA OBRA MAYOR.
© 2026 Roberto Arévalo López. Todos los derechos reservados.

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