Si te hablo,
tal vez no escriba,
si te escribo,
quizá no te vea,
si te veo,
no necesito hablar…
Pero nada de esto importa.
Sólo has de saber,
que cuando te hablo,
y cuando te escribo,
y cuando te veo,
te siento y te digo,
con y sin palabras,
¡Te Amo!
© 2026 Roberto Arévalo López. Todos los derechos reservados.

Condividi la tua opinione – Comparte tu opinión